Devolver, indemnizar y compensar son tres cosas distintas, con costos y plazos distintos. La diferencia decide quién recupera qué.
La minería entra al alcance de las autorizaciones. Es la primera vez que el oro aparece junto al petróleo en este esquema.
La decisión no está tomada. Lo que revela el planteamiento es qué obligación estorba: la cuota.
Noventa mil millones de barriles, doscientos mil millones en inversión y cien años de plazo. Las tres cifras encajan entre sí, y ahí está el dato.
Una medida sustitutiva no extingue el proceso: lo traslada al domicilio. Y el acceso a atención médica depende entonces de una autorización judicial.
Ya no hace falta censurar un tema. Basta con ponerle al lado otros cuatro del mismo tamaño.
No salgas fuera, entra en ti mismo. En el interior del hombre habita la verdad. Todo lo que Agustín escribió después cabe en esa instrucción.
Y advierte que esa cifra es potencial de largo plazo, no un pronóstico. Depende de seis condiciones que hoy no están dadas.
Sin facilitador no hay tercero que registre lo acordado ni verifique su cumplimiento. Esa función tuvo nombre en cada intento previo.
Quien firma un compromiso de cien años no estará para responder por él. Tampoco quien lo autorice, ni quien lo herede en el cargo.