Newsletter · Un juego y un plan
INCÍSOS
Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa.
Edición del domingo · 6 de septiembre de 2026
Un juego y un plan
El 3 de septiembre de 2026, el sitio oficial de la Casa Blanca publicó cinco videojuegos. Dos son sobre migración. En uno, el jugador desplaza un personaje por la pantalla y va recogiendo figuras vestidas de naranja que intentan cruzar el Río Grande; cada figura recogida se suma a una fila que lo sigue, y al final se las expulsa. En el otro, caen bloques y hay que apilarlos para detener lo que la propia descripción del juego llama una horda.
El 4 de septiembre publicamos una conversación de fondo con Jorge Jraissati, economista, treinta años, nacido en Barquisimeto. Cuando empezó el chavismo en Venezuela, él tenía tres. Nunca conoció otra cosa. Hoy da clases en Harvard sobre cómo se rompió su país y sostiene, con investigación detrás, que la pobreza venezolana puede pasar del 80% al 3% y que el país puede crecer entre 10% y 15% anual durante una década.
Los dos hechos ocurrieron con un día de diferencia y no tienen relación entre sí. Pero puestos uno al lado del otro dicen algo sobre el momento que estamos cubriendo, y es lo que ordena esta edición.
Los dos tratan sobre lo mismo: cómo se cuenta a la gente.
En el primero, las personas son figuras. No tienen nombre, no tienen caso, no tienen abogado. Aparecen ya vestidas de detenidas antes de ser detenidas, lo que elimina el único momento donde vive el derecho, que es el momento de la duda. Y llegan en horda, que es una palabra que se elige cuando se quiere que el trato que sigue no requiera justificación. A una persona se le pide explicación. A una horda se le pone un muro.
En el segundo, las personas son ocho millones que salieron y una cifra que a mí me persigue desde que la vi: el 95% de los venezolanos que viven fuera quiere ayudar a reconstruir su país; solo el 9% piensa volver el año que viene. Esa distancia entre las dos cifras es exactamente el tamaño del trabajo que falta. No es apatía. Es que faltan condiciones, y Jraissati las nombra en tres: que a nadie le quiten lo suyo ni lo metan preso por lo que dice, que se pueda caminar tranquilo, y que el país vuelva a conectarse con el sistema financiero del mundo.
Entre esas dos maneras de contar a la gente transcurrió el resto de la semana.
El 2 de septiembre se firmaron en el Palacio de Miraflores los acuerdos con Chevron, ENI y GE Vernova. Publicamos los cuatro mecanismos que la hoja informativa de la Casa Blanca describe sobre la industria petrolera venezolana: participación del Departamento de Defensa, compra del 20% a precio de costo, derecho de tanteo sobre el 80% restante y poder de veto sobre la junta directiva. Publicamos también quiénes están corriendo por esos contratos, y desde qué oficinas venían algunos de ellos.
El mismo día en que se firmó el petróleo se firmó también un contrato de recuperación eléctrica que quedó tapado por el petróleo. Mientras tanto, en Maracaibo hay gente durmiendo junto a la puerta de su casa buscando aire. Ese contrato es, de todos los que se firmaron, el que primero va a rendir cuentas: el crudo se verifica en años, la luz se verifica en semanas.
Y Foro Penal cerró agosto con 328 personas presas por razones políticas en Venezuela. Ochenta y nueve excarcelaciones verificadas y veintiséis casos nuevos incorporados en el mismo período. El número baja y sube a la vez. Esa es la parte que las cifras redondas no cuentan.
Esta edición se lee mejor de atrás hacia adelante. Empiece por Jraissati si quiere entender qué se puede construir. Siga por el acuerdo petrolero si quiere entender bajo qué reglas. Y deje para el final el reportaje sobre los videojuegos, para no perder de vista quiénes son las personas de las que estamos hablando en todo lo demás.
La idea central
La forma en que se cuenta a una persona puede decidir qué trato se considera aceptable. Leer esta semana exige mirar quién tiene nombre, expediente y derecho a ser oído; y quién es reducido a una cifra, una figura o una palabra que evita la pregunta.
Cuatro piezas que esta semana se leen juntas
La Casa Blanca convirtió la deportación en un videojuego de navegador
El 3 de septiembre de 2026 la Casa Blanca publicó Arcade, cinco juegos de navegador atados a su agenda. Dos son de migración. Lo que dicen esos juegos sin decirlo es el verdadero documento.
Jorge Jraissati: “La riqueza de un país no puede estar en el subsuelo”
Le preguntamos por números y respondió con política. El economista barquisimetano sostiene que el acuerdo petrolero no es bueno ni malo en sí mismo y que el país podría crecer entre 10% y 15% anual durante una década, pero solo si antes ocurre otra cosa.
Washington decidirá quién produce y quién compra el crudo venezolano
Participación accionaria, compra a precio de costo, derecho de tanteo y veto sobre la junta directiva. Cuatro mecanismos que, leídos juntos, describen algo distinto de una inversión extranjera.
La única ventaja de no tener nada: Venezuela y la banca que no existe
Jraissati plantea que el sistema financiero venezolano, por estar destruido, podría reconstruirse directamente sobre tecnología nueva y convertirse en referencia regional.
Voces · Maigualida Gamero
El cuerpo delata el síndrome del impostor antes de la primera sílaba
El síndrome del impostor no es solo un constructo psicológico. Se instala en los hombros caídos, en la respiración superficial y en la urgencia de ocupar el menor espacio posible. Tres claves desde las tablas para desarmarlo.
En Trazos

Puede ser un abrazo o puede ser una toma. Lo que no cambia es el color: el país que sujeta es del mismo rojo que el fondo. No sostiene un país. Sostiene el hueco que dejó.
Ilustración: V. Yánez
El libro de la semana
El Sistema no te lo explicó
Una guía sobre las reglas que no siempre se explican. Esta semana acompaña una conversación sobre cómo se diseña un país y cómo las reglas, cuando permanecen invisibles, tienen consecuencias concretas.
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Cómo se hace INCÍSOS
Una nota no termina en el titular
INCÍSOS diferencia entre el hecho verificado, la fuente que lo sostiene y la pregunta que todavía debe comprobarse.
Informarse es una decisión
Leer con contexto es una forma de decidir mejor.
En Pantalla · INCÍSOS + El Canal de Nitu
DE NITU
Cuatro preguntas nacidas en el programa INCÍSOS
Estas notas se originaron en la emisión del programa INCÍSOS en El Canal de Nitu del 2 de septiembre. Vuelven sobre un contrato sin texto público, los traslados de presos políticos, la restitución de activos y el derecho a información verificable.
Nadie ha leído el contrato y todos lo defienden o lo atacan
Autobuses sacaron presos de El Rodeo I el día de la firma petrolera
Quieren devolver lo expropiado pero no saben qué expropiaron
El artículo que se cita para defenderse y no se cumple para informar
El cierre
Del 15 de septiembre al 15 de octubre se celebra el Mes de la Herencia Hispana. Van a llegar los actos, las banderas y las fotos. Le propongo una manera distinta de aprovecharlo: en cada actividad a la que vaya, en vez de preguntar por el evento, pregunte por el servicio. Un festival dura una tarde; un programa de inglés gratuito dura un año. El valor de esas semanas no está en el día, está en tener a quién llamar en enero.
Y una última cosa sobre la cifra que abrió esta carta. Que el 95% de la diáspora quiera reconstruir y solo el 9% piense volver no es una contradicción ni una decepción. Es un dato de trabajo. Significa que la voluntad ya existe y que lo que falta es infraestructura, garantías y reglas, que son cosas que se construyen y se pueden verificar. Un país no se recupera con nostalgia. Se recupera cuando alguien puede firmar un contrato allá sabiendo qué tribunal lo protege.
Nos leemos el próximo domingo.