Una licitación no garantiza un buen contrato. Garantiza que existan otros contra los cuales compararlo.
Quien escoge al operador decide quién produce, con qué tecnología y bajo qué costos. Esa facultad es normalmente del Estado dueño del recurso.
El reporte precisa algo que ninguno de los dos comunicados oficiales había dicho: hay más de un instrumento y no todos son entre Estados.