La primera reunión no es para escuchar. Es para preguntar, y hay cuatro preguntas que cambian el resto del año.
Ningún niño puede quedarse sin escuela por su estatus migratorio. Y hay un plan familiar que conviene tener escrito antes del primer día.
La pregunta no es solo cuándo se reconstruye La Guaira, sino con qué normas. Levantar rápido y mal es preparar el próximo derrumbe.