Una demolición ordenada plantea una pregunta que nadie ha respondido: qué pasa con la propiedad de quien vivía allí.
Cómo funciona una implosión controlada, por qué se usa, y cuál es la controversia que no se ha resuelto.
La antipolítica sana en la dosis justa y envenena en la equivocada. Distinguir una de otra es, para Venezuela, una cuestión de supervivencia.