El rechazo al bipartidismo ya estaba en Venezuela en 1978. Chávez no inventó el hueco: lo heredó.
Chávez no mintió sobre lo que haría con los partidos: cumplió. El problema fue lo que vino en su lugar.
Las gestiones bipartidistas para reactivar el TPS de venezolanos avanzan con ritmo desigual mientras la transición sigue sin cronograma electoral. El cuadro político es complejo.