El rechazo al bipartidismo ya estaba en Venezuela en 1978. Chávez no inventó el hueco: lo heredó.
La filósofa que la antipolítica dejó sin candidatura en 2024 advierte: un catalizador no inventa el problema, solo lo hace estallar.
Chávez no mintió sobre lo que haría con los partidos: cumplió. El problema fue lo que vino en su lugar.