Un registro sin cargos, papeles firmados por un padre hace décadas y una política que vuelve revisable la ciudadanía naturalizada.
«Tan desolada, tan vacía y con tanto miedo»: la ciudad más venezolana de EE.UU. pide que su policía deje de colaborar con ICE.
Tom Homan dice que ICE priorizará la seguridad del torneo sobre las deportaciones. La comunidad, con 70% de detenidos sin antecedentes, no termina de creerlo.