No cuánto petróleo saldrá, sino en qué se convertirá la renta.
Los taladros llegaron. La electricidad y la nafta todavía no.
100 años o 25: con el texto público, la duda se resolvería en una página.
El inversionista en Venezuela negocia con quien firma y con quien promete una elección. Ese es su riesgo.
El acuerdo de 17 campos petroleros es el único compromiso con cifras entre Washington y Caracas. La elección no tiene ninguna.
Los 7.000 millones de dólares anunciados por Chevron para Venezuela no son capital fresco del exterior: saldrán de los flujos que generan sus operaciones actuales en...
La columna de Marco Rubio propone un estándar para distinguir la inversión buena de la predatoria. El estándar es útil. El problema aparece al aplicarlo al...
Caracas y Washington describen el mismo documento con dos horizontes distintos. Y la ministra de Hidrocarburos sostiene que los acuerdos con China y Rusia siguen vigentes.
La producción del país seguirá siendo la misma mañana, la semana que viene y el año que viene. Un anuncio no mueve un barril.
Oponerse en bloque preservaría la pureza política y arriesgaría el respaldo de Washington. Aceptar sin condiciones legitimaría una arquitectura sin elecciones. Hay una tercera vía.