Carolina del Norte concentra la campaña al Senado más cara del país
Carolina del Norte concentra la campaña al Senado más cara del país
El senador Thom Tillis anunció en junio de 2025 que no buscaría la reelección, horas después de que Donald Trump amenazara con respaldar a un rival en su primaria. El escaño quedó abierto y lo disputan el exgobernador demócrata Roy Cooper y el exdirector del Comité Nacional Republicano Michael Whatley.
Qué se elige
El escaño que deja Thom Tillis, senador por dos mandatos que ocasionalmente rompió con su partido. Al anunciar su retiro, lamentó que los legisladores dispuestos al acuerdo bipartidista se estén convirtiendo en una especie en extinción.
Los catorce escaños de la Cámara, bajo el mapa nuevo que el estado aprobó en la ola de redistritación de mitad de década.

Los candidatos
Roy Cooper ganó la primaria demócrata con el 92,4% de los votos. Fue gobernador durante dos mandatos y antes el fiscal general con más tiempo en el cargo en la historia del estado. Ganó la gobernación en 2016 y en 2020, los dos años en que Trump se llevó Carolina del Norte.
Michael Whatley ganó la republicana con cerca del 64% frente a seis rivales. Dirigió el Comité Nacional Republicano.
La disparidad de recursos es notable. Los informes del segundo trimestre situaron a Cooper con 20,7 millones de dólares disponibles frente a 3,5 millones de Whatley.
Los mensajes de campaña están fijados. Los republicanos atacan el historial de seguridad pública de Cooper como fiscal general y como gobernador. Los demócratas presentan a Whatley como un operador de Washington desconectado del votante en asuntos de salud y de costo de vida.
El dato que nadie explica
Carolina del Norte no elige un senador demócrata desde 2008.
Pero Cooper ganó dos veces la gobernación en años en que el estado votaba republicano para presidente. Esa combinación —un electorado que divide su papeleta entre cargos federales y estatales— es lo que hace de esta carrera algo distinto de una simple prueba de la tendencia nacional.
La pregunta real no es si Carolina del Norte se volvió demócrata. Es si un votante que ya demostró estar dispuesto a dividir su papeleta en una elección estatal hará lo mismo en una federal.
Estrategas de los dos partidos anticipan que la carrera se estrechará en los meses finales.